Acuíferos y ríos, expuestos al arsénico.
La mayoría de los Estados de nuestro país están siendo vistos por las corporaciones mineras como una fuente de ingresos con un gran potencial de crecimiento, pero antes de hacerlo, se debería de analizar si esa actividad propicia la contaminación del agua por sustancias tóxicas. El arsénico es una la de las 10 sustancias químicas que la Organización Mundial de la salud considera más preocupantes para la salud pública y aunque está presente de forma natural en el aire, la tierra, y el agua, existen actividades como la minería y la agricultura que pueden propiciar la contaminación del agua subterránea o de ríos, con este y otros elementos potencialmente tóxicos para la salud humana. Advierte la Dra. María Aurora Armienta Hernández, Investigadora del Instituto de Geofísica de la UNAM.
La especialista en Geoquímica Ambiental y miembro del comité científico asesor del volcán Popocatépetl, afirma que lugares donde se explota la minería, la presencia de arsénico ya sea de manera natural o como parte de los compuestos para dicha actividad, contamina las fuentes del vital líquido. Esto ocurre cuando el drenaje de la mina compuesto por una solución de sulfatos, metales y metaloides tóxicos se infiltra en el suelo hasta llegar a los acuíferos. También se ha detectado cadmio, cromo, y plomo entre otros.
Acuíferos nacionales.
En México hay 653 acuíferos y se estima que cerca del 37% del agua que se consume proviene de ellos.
Agua contaminada.
Estadísticas oficiales revelan que más del 60% del agua que se potabiliza en el país proviene de fuentes contaminadas. Uso del arsénico. Se utiliza industrialmente como agente de aleación, y también para el procesamiento de vidrio, pigmentos, textiles, papel, adhesivos metálicos, protectores de la madera, municiones, principalmente. También se usa en herbicidas y fertilizantes. Esto implica posibles daños a la salud, al medio ambiente y altos costos en los sistemas de saneamiento.
Caso de estudio
Ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar las aguas subterráneas y la movilidad de metales y metaloides, señala específicamente el caso de Zimapan, Hidalgo, donde desde 1993 un grupo multidisciplinario de la UNAM encontró que los pozos de agua que se explotaban para el consumo humano tenían presencia de arsénico en mayor cantidad que la recomendada por las normas de salud. A pesar de sus observaciones, apenas en Enero del 2014 se pusieron en operación platas potabilizadoras que remueven arsénico y flúor. Se desconoce cuánto cuesta operar estos sistemas de purificación, y dado a que su puesta en marcha es muy reciente no se han podido efectuar mediciones que indiquen si la salud de la población ha mejorado tras el tratamiento del agua que consumen.
Además de las plantas potabilizadoras, se logró que en la zona del los cabos, donde esta clavado OOSAPMLC, se construyeran barreras activas permeables. En la investigación se encontró que los materiales de los mismos cerros que son de roca caliza, podrían servir como filtros para el arsénico, para ello se tendrían que construir represas y ponerles tapones permeables de piedra caliza. El material para los tapones tendría que ser triturado en tamaños predeterminados para tener un escurrimiento controlado.
Así fue como de esta manera lograron en esa zona, mejorar las condiciones del agua antes de su venida a los sistemas de purificación o incluso si no llega a ellos. En Chihuahua operan 87 plantas potabilizadoras que utilizan el proceso de ósmosis inversa, con membranas que deben ser cambiada de manera constante.
Los riegos. El arsénico es un elemento químico que existe de forma inorgánica en el agua y de forma orgánica en alimentos como pescados y mariscos, carnes, aves y cereales. Según la Organización Pax La Paz Mundial de la Salud, la mayor amenaza para la salud pública radica en la utilización de agua contaminada para beber, preparar alimentos y regar cultivos alimentarios. Se estima que esta naturalmente presente en altos niveles en las aguas subterráneas de diversos países, entre ellos Argentina, Chile, China, India, México y los Estados Unidos de América